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Por efe

Un estudio de científicos de la Universidad John Hopkins y otras instituciones apunta a que el riesgo de daño al corazón que supone la obesidad es mayor si una persona se mantiene obesa por un largo periodo, informó ese centro de estudios situado en Maryland.

Según el estudio, que ya fue publicado en la revista Clinical Chemistry, las personas excedidas de peso por más tiempo parecen tener una mayor tendencia a dar positivo en las pruebas de detección del marcador químico del daño cardíaco “silencioso” o asintomático, la proteína llamada troponina.

“Estamos descubriendo que el peso de una persona a partir de los 25 años está vinculado al riesgo de sufrir mayor o menor daño cardíaco más tarde en la vida”, señaló Chiadi Ndumele, profesor adjunto de medicina de la Cátedra Robert E. Meyerhoff en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.

Por cada 10 años que una persona vivió obesa, su riesgo de tener elevada la troponina aumentó 1,25 veces, incluso tomando en cuenta el riesgo de cardiopatía debido a hipertensión, diabetes y enfermedad renal.

“Lo que indican nuestros hallazgos es que incluso en ausencia de factores de riesgo cardiovascular, tales como la hipertensión, la diabetes o la enfermedad renal, el número de años que una persona vive con exceso de peso u obesa contribuye a aumentar la probabilidad de sufrir daño al corazón”, dijo Ndumele.

Ya en 2014 este investigador y sus colegas habían demostrado que el exceso de peso está relacionado con el daño cardíaco asintomático usando un análisis que detecta las concentraciones elevadas de troponina de 14 nanogramos por litro o más.

Datos parciales han sugerido que adelgazar, incluso después de haber sido obeso o tenido exceso de peso durante décadas, puede ayudar a reducir las concentraciones de troponina y que el corazón es capaz de revertir parcialmente el daño. Pero se desconoce en qué medida puede revertirlo y cuántos años de obesidad causan un daño permanente, por lo cual es necesario hacer estudios más profundos.