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La vacuna de la empresa Moderna contra el coronavirus desencadena de forma segura ‘altos niveles’ de anticuerpos en las personas mayores con lo que pueden protegerlos contra el COVID-19, según muestran los primeros datos.

Solo desencadenó efectos secundarios ‘graves’ en un voluntario, reportaron las pruebas de fase 2 de la empresa.

Se administraron dos dosis de la inyección a cada uno de unos 40 voluntarios, de entre 56 y 70 años o más. Todos los pacientes inscritos en el estudio desarrollaron anticuerpos ‘neutralizantes’ contra el coronavirus, los tipos de células inmunitarias que se cree que son más capaces de apagar el virus y evitar que infecte nuestras células.

Alrededor del 80 por ciento de las personas que han muerto a causa del coronavirus son mayores, por lo que la seguridad de cualquier vacuna contra el COVID-19 en poblaciones que envejecen es primordial.

En general, los participantes de más edad del ensayo solo tuvieron reacciones leves a moderadas a las dos inyecciones, principalmente efectos secundarios como dolor, dolor de cabeza o fatiga, lo que sugiere que al menos una vacuna candidata contra el coronavirus parece segura para quienes más la necesitan.

El estudio fue divulgado en la publicación científica New England Journal of Medicine, e indicó a su vez que los efectos secundarios registrados se asemejan a aquellos producidos por una dosis alta de la vacuna contra la gripe.

Los hallazgos son tranquilizadores porque la inmunidad tiende a debilitarse con la edad, manifestó en una entrevista telefónica el doctor Evan Anderson, uno de los investigadores principales del estudio de la Universidad de Emory en Atlanta.

Las inyecciones se administraron con 28 días de diferencia y, después de la segunda dosis, los organizadores del ensayo dijeron que los cuerpos de los voluntarios mayores producían niveles comparables de anticuerpos a los observados en el grupo más joven (de 18 a 55 años).. El estudio fue una extensión del ensayo de seguridad de Fase I de Moderna.

Ahora que faltan poco más de un mes para las elecciones estadounidenses y el presidente Donald Trump promueve la posibilidad de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) apruebe de emergencia una vacuna, aumentan las preocupaciones sobre la seguridad de las inyecciones de COVID-19.

Semanas atrás, Moderna consideró poco probable que se logren resultados concluyentes antes de noviembre.

“Nuestro plan inicial, el más probable, es noviembre”, dijo el jueves 17 de septiembre el director general del laboratorio, Stephane Bancel, al canal CNBC. “Nuestras mejores previsiones son para octubre, es improbable pero posible. Y si el ritmo de los contagios en el país se frenara en las próximas semanas, eso podría aplazar todo hasta diciembre, nuestro peor escenario”. (I)