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Los investigadores creen que esta capacidad de «memoria» de los linfocitos T podría explicar por qué algunos pacientes infectados con el nuevo coronavirus presentan síntomas más leves que otros.

Un equipo de investigadores de EE.UU. y Australia ha descubierto que las infecciones previas con los virus causantes del resfriado común pueden ayudar a entrenar el sistema inmunológico de los humanos para que reconozca el patógeno responsable del covid-19, según un estudio publicado esta semana en la revista Science.

La investigación, dirigida por científicos del Instituto La Jolla de Inmunología, muestra que las células T o linfocitos T que reconocen los coronavirus del resfriado común también son capaces de reconocer ciertas características en el SARS-CoV-2, incluida la proteína que el virus utiliza para invadir células humanas.

Esta «memoria» existente en el sistema inmunológico podría explicar por qué algunos pacientes infectados con el nuevo coronavirus presentan síntomas más leves en comparación con otros que enferman gravemente, explicó la coautora principal del estudio, Daniela Weiskopf. Sin embargo, los científicos reconocen que es necesario profundizar al respecto para confirmar su hipótesis.

El trabajo se basó en un estudio reciente que demostró que más del 50 % de personas de distintas partes del mundo que nunca se expusieron al covid-19 poseen linfocitos T que reconocen el SARS-CoV-2. Su sistema inmunológico identificó fragmentos de un virus al que nunca había estado expuesto.

Para el nuevo estudio, los especialistas analizaron muestras de sangre de personas, recolectadas entre 2015 y 2018, mucho antes de la pandemia. Estas muestras contenían células T que reaccionaron a más de 100 indicadores específicos de SARS-CoV-2 y también a cuatro coronavirus diferentes que causan las infecciones del resfriado común, considerados sus «primos menos peligrosos».

Mejorar una potencial vacuna

Dado que la mayoría de las vacunas en desarrollo se enfocan principalmente en la proteína de pico del coronavirus, los nuevos hallazgos dan la posibilidad aprovechar esta reacción inmune y mejorar aún más una potencial vacuna.

«Una fuerte respuesta de células T o una mejor sensibilidad de las células T puede darnos la oportunidad de tener una respuesta mucho más rápida y fuerte», concluyó Alessandro Sette, uno de los coautores.