La gente alta tiene un riesgo mayor de desarrollar el cáncer en parte debido a que tienen más células para que la enfermedad se expanda, según un estudio publicado el miércoles y la controversia se disparó. ¿Acaso la simple lógica cartesiana de “a mayor cantidad de células, mayor posibilidad de padecer enfermedades” era válida?

Investigadores en Estados Unidos analizaron la población en tres continentes y descubrieron que el riesgo de contraer cáncer, tanto en hombres como en mujeres, es 10% superior por cada 10 cm de altura. El cáncer se desarrolla cuando el control normal por el cuerpo de las células deja de funcionar, allanando el camino para que se desarrollen las células cancerígenas que se manifiestan como tumores.

El estudio, publicado en la revista Proceedings of Royal Society B, sugiere que el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer es más probable en las personas altas simplemente porque tienen más células, y por lo tanto más posibilidades de que esas células se conviertan en cancerígenas. “Esto quiere decir que este riesgo extra no se puede reducir”, indicó Leonard Nunney, de la University of California Riverside, autor del estudio.

En el pasado, otros investigadores ya había intentado vincular el hecho de que las personas altas tienen un riesgo mayor de cáncer. Pero el estudio de Nunney sobre poblaciones de Estados Unidos, Europa y Corea del Sur busca demostrar que esto es probablemente así porque tienen más células en donde puede suceder algo.

En particular, las personas de mayor estatura tienen un riesgo mayor de desarrollar melanoma porque tienen un ratio mayor de células y simplemente más piel que las personas de estatura media. No obstante, el riesgo de cáncer de estómago, bucal o cervical en las mujeres parece no estar relacionado a la altura.

Nunney dijo sin embargo que la gente alta no debe preocuparse ya que la estatura no es el único o principal factor para el desarrollo de la enfermedad. “No creo que se necesiten medidas extremas en general: el efecto es estadístico y relativamente pequeño para la mayoría de la gente”, dijo.

La opinión del Roffo

En este marco, desde el prestigioso Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, salieron a relativizar este estudio. CONBIENESTAR se comunicó con la doctora Roxana del Águila (MN 54959), jefa del Departamento de Dermatología de dicha institución dependiente de la Universidad de Buenos Aires para hablar sobre el tema. “Lo que sí hay que tener un cuenta para un melanoma por ejemplo, que es donde más hace hincapié el artículo es la piel, el tipo de piel que uno mira, y no tanto la altura, o el peso”, opinó.

“Lo que sucede en realidad es que la población blanca suele ser la que tiene mayor cantidad de melanoma, y por una cuestión genética y otros factores, también este tipo de población de piel clara suele ser más alta, que el de otras regiones”, explicó Del Águila.

“Lo más importante es el tipo, de piel, la exposición solar, pero lo de la altura no tiene asidero científico”, dijo y remarcó que los puntos que sí hay que tener en cuenta en materia de prevención son: “el cuidado del sol, el uso de protector solar, usar la ropa adecuada, evitar las quemaduras solares en la infancia, hacer el control una vez por año sobre todo si nos llama la atención una mancha o lesión sobre un lunar, si es que pica o si tiene más pigmentación, y por último las heridas que curan”.