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Ayer se celebró la décima segunda edición del Día del Paludismo en las Américas, una plataforma para que los países de la región puedan llevar a cabo una campaña dinámica contra la malaria, una enfermedad que en el siglo pasado era la principal causa de muerte en casi todas las naciones del mundo. De ahí que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a los países de la región a tomar medidas urgentes para frenar el incremento de los casos, mantener los logros y librar al continente de esta enfermedad mortal.

Actualmente Paraguay es el primer país de América libre de malaria, reconocido oficialmente en junio de este año por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para el año de 1973, Cuba había alcanzado ese logro. Ahora Argentina está en camino a obtener la certificación en 2019. Belice, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Suriname integran la lista de los 21 países del mundo que eliminarán la malaria en 2020. Aunque otras naciones registraron un aumento en el número de casos, lo que amenaza la consecución de las metas de reducción de casos y la correspondiente eliminación de la enfermedad en la región para el 2030.

La directora de la OPS, Carissa F. Etienne, afirmó que la eliminación de la malaria está hoy más cerca que nunca, pero considera que ‘no podemos confiarnos ni relajar las acciones, los esfuerzos de control deben redoblarse donde la incidencia ha repuntado’, sostuvo.

La malaria es endémica en 20 países de América Latina y el Caribe, uno menos que en 2017 tras la eliminación en Paraguay. Desde 2015, los casos de malaria en la región aumentaron 71%. El 95% del total se concentraron en cinco países, principalmente en áreas específicas donde se han debilitado los esfuerzos contra la enfermedad. Muchos de los afectados son poblaciones indígenas, personas que viven en situaciones de vulnerabilidad y poblaciones móviles como mineros y migrantes.

‘Si queremos eliminar la malaria, necesitamos mayores inversiones y ampliar el acceso a la prevención, el diagnóstico y tratamiento oportunos de la enfermedad en las comunidades que concentran la mayoría de los casos’, consideró Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS.

El Día del Paludismo en las Américas fue instituido por los Estados Miembros de la OPS en el Consejo Directivo de 2008 y es una ocasión para poner de relieve la necesidad de invertir en la prevención y control de la enfermedad en las Américas. Se estima que los esfuerzos regionales coordinados por la OPS y sus socios han salvado cientos de vidas, al reducirse las tasas de mortalidad en un 30% entre 2000 y 2017.